Desde hace tiempo se ha librado una incansable batalla en contra de la piratería y a favor de los derechos de autor. Los gobiernos hacen grandes esfuerzos por evitar que violen los derechos de los autores de música, libros, software, etc. pero qué pasa con los autores que no exigen dinero a cambio?
Lamentablemente parece que lo que buscan nuestras autoridades no es proteger el legítimo derecho de los autores sobre sus obras, sino los intereses económicos de quienes venden, ya que ellos mismos violan sistemáticamente los derechos de gente que no pide nada a cambio salvo reconocimiento.