Este es un artículo escrito por Mark Manson respecto a lo que él llama Límites Personales, que en esencia son los límites o fronteras que cada persona pone respecto a los demás en términos de responsabilidades y emociones.
Es una interesante lectura que recorre las manifestaciones de una de las carencias que más comúnmente solemos tener. Es difícil no verse a uno mismo reflejado de alguna manera en este artículo.

Este post lleva mucho tiempo de retraso. Desde que escribí Models: Attract Women Through Honesty y mencioné la importancia de mantener fuertes límites personales, la gente me ha estado preguntando qué son en realidad estos límites, cómo lucen, cómo los puedo construir y mantener, si en realidad ayudan tanto, si son tan importantes, si hacen que tu novia deje de tirarse tantos pedos cuando duerme, dónde están mis llaves? Has visto mis llaves? Dónde están mis malditas llaves!?

Anuncio de utilidad pública: Establecer fuertes límites personales no son la cura para todos tus males en cuanto a relaciones personales. De hecho, ellos son más bien un efecto colateral de tener una autoestima saludable y en general un bajo nivel de carencias con la gente a tu alrededor.

Los límites trabajan en ambos sentidos: Crean salud emocional y son creados por gente con buena salud emocional. Son algo en lo que puedes comenzar a trabajar hoy con la gente más cercana y notarás la diferencia en tu autoestima, confianza, estabilidad emocional, etc.

Y sí, aunque no me creas, los límites personales son sexys.

Pero antes, hagamos el listado obligatorio que cada blog debe hacer para este tipo de publicaciones. Hagamos la lista de “Podrías tener un problema de límites personales si…” para que sepas dónde estás parado:

• ¿Has sentido que la gente se aprovecha de ti o usa tus emociones para su propio beneficio?
• ¿Te has sentido como si constantemente tuvieras que “salvar” personas cercanas a ti y solucionar sus problemas todo el tiempo?
• ¿Te has encontrado a ti mismo envuelto en una pelea o discusión sin sentido con regularidad?
• ¿Has sentido que te atrae o has invertido muuuuuucho más de lo que deberías en una persona de acuerdo al tiempo que la conoces?
• En tus relaciones, ¿Has sentido que las cosas son siempre geniales o terribles sin puntos intermedios? ¿O quizás sueles recorrer el patrón de ruptura y reunión en algunos meses?
• ¿Le dices siempre a la gente lo mucho que odias el drama, pero te ves siempre envuelto en el medio del mismo?
• ¿Gastas mucho tiempo defendiéndote a ti mismo por cosas que crees que no son tu culpa?

Si tu respuesta es “sí” a incluso unos pocos de los puntos, probablemente estableces y mantienes límites débiles en tus relaciones. Si tus respuestas fueron rotundos “sí” a muchas o todas las preguntas de arriba, no sólo tienes un gran problema de límites personales en tus relaciones, sino que probablemente tienes otros problemas sucediendo en tu vida.

¿Qué son los límites personales?

Comenzaré con lo práctico y caminaré hacia lo teórico en lugar de definir qué son en realidad los límites personales (porque no quiero hacerte dormir aún). Hablemos entonces de cómo es que lucen los límites personales.

Límites personales saludables = Hacerte responsable de tus propias acciones y emociones, mientras que al mismo tiempo NO te haces responsable por las acciones y emociones de los demás.

La gente con límites débiles típicamente vienen en dos sabores: Los que toman demasiada responsabilidad por las emociones/acciones de los otros, y los que esperan que los demás se hagan responsables por sus propias emociones/acciones.

Curiosamente, estos dos tipos habitualmente terminan involucrados en relaciones entre sí.

Algunos ejemplos de límites débiles:
“No puedes salir con tus amigos sin mí. Sabes lo celosa que me pongo. Tienes que quedarte conmigo en casa.”
“Lo siento muchachos, no puedo salir con ustedes esta noche, mi novia se enoja mucho cuando salgo sin ella.”
“Mis compañeros de trabajo son unos idiotas y siempre llego tarde a las reuniones porque tengo que decirles cómo hacer su trabajo.”
“Me encantaría tomar esa oportunidad de trabajo en Milwaukee, pero mi mamá no me perdonaría nunca por irme tan lejos.”
“Podemos tener una cita, pero no le digas a mi amiga Cindy. Se pondrá muy celosa cuando sepa que tengo novio y ella no.”

En cada situación la persona está, o haciéndose cargo por las acciones/emociones que no son suyas, o están exigiendo que alguien más se haga responsable por sus acciones/emociones.

Para aquellos que lo hayan leído, notarán que hacerse responsables por nuestras propias acciones y no culpar a los demás son dos de los pilares en el libro “Six Pillars of Self Esteem” de Nathaniel Braden. La gente con una alta autoestima tiene fuertes límites personales. Y entrenarse en crear fuertes límites personales es una manera de construir autoestima.

Otra manera de pensarlo es cuando tienes esas zonas turbias de responsabilidad por tus emociones y acciones – áreas donde no es claro quién es responsable por qué, de quién es la culpa y por qué haces lo que haces – nunca desarrollas una identidad propia sólida.

Por ejemplo, si estás muy involucrado con el Judo, pero siempre estás culpando a tu instructor por tu falta de progreso y te sientes culpable de ir a clases porque tu esposa se queda sola cuando no estás cerca, entonces ese aspecto de tu identidad en realidad no te pertenece. Judo es algo que tú haces y no algo que tú eres. Se vuelve poco auténtico, otra herramienta más en el juego de obtener aprobación social más que una manera de satisfacer tu deseo de expresar quién eres. Esto es una carencia y la dependencia de aprobación externa te bajará la autoestima y tu comportamiento será menos atractivo.

Límites débiles y relaciones de pareja

En realidad creo que los asuntos de límites personales son los más difíciles de abordar a nivel de familia. Siempre puedes deshacerte de ese estúpido novio/novia, el divorcio está siempre a una o doce llamados telefónicos de distancia, pero nunca puedes deshacerte de tus padres.

Si tienes problemas de límites personales con tu familia, es muy probable que los tengas en tus relaciones románticas y tus relaciones son el mejor lugar para comenzar a solucionarlos.

Es probable que en algún punto hayas estado en una relación que se siente como montaña rusa: cuando las cosas van bien, van genial; cuando las cosas van mal, son un desastre; y hay una oscilación casi predecible entre estos dos puntos – dos semanas maravillosas, seguidas de una semana de infierno, seguida de un mes maravilloso, seguido por una horrible ruptura y luego un reencuentro dramático. Es el sello de una relación de codependencia y habitualmente representa a dos personas incapaces de establecer fuertes límites personales.

Mi primera relación seria fue de este tipo. En ese entonces, me sentía muy apasionado y como si fuéramos nosotros contra el mundo. En retrospectiva, fue increíblemente nociva y soy mucho más feliz no estando en ella.

La gente carece de límites porque tiene un alto nivel de carencia (o en términos psicológicos, codependencia). Gente que es carente o codependiente, tiene una necesidad desesperada por amor y afecto de los demás. Para recibir este amor y afecto, ellos sacrifican su identidad y eliminan sus límites.

(Irónicamente, es la falta de identidad y límites lo que les hace poco atractivos para la mayoría de la gente)

La gente que culpa a los demás por sus propias emociones y acciones lo hacen porque creen que si ponen la responsabilidad en los que están alrededor de ellos, recibirán el amor que siempre han querido y necesitado. Si constantemente se muestran como víctimas, eventualmente alguien vendrá a rescatarles.

La gente que toma la responsabilidad por las emociones y acciones de otras personas, están siempre buscando salvar a alguien. Creen que si pueden “arreglar” a su pareja, recibirán el amor y aprecio que siempre han querido.

Es fácil predecir que estos dos tipos de personas se atraen poderosamente entre sí. Sus patologías encajan perfectamente con la del otro. Muchas veces han crecido con padres que exhiben alguno de esas características, por lo que su modelo de relación “feliz” está basada en la necesidad y débiles límites personales.

Irónicamente, ambos fallan completamente en satisfacer las necesidades del otro. De hecho, ambos sólo ayudan a perpetuar la carencia y la baja autoestima que los mantiene lejos de poder satisfacer sus necesidades emocionales. La víctima crea más y más problemas que resolver, mientras que el salvador resuelve y resuelve, pero el amor y aprecio que siempre han necesitado nunca es transmitido del uno al otro.

En Models, cuando hablo de la autenticidad, explico cómo en las relaciones cuando algo es dado con un motivo ulterior, con la expectativa de conseguir algo a cambio, cuando algo no es entregado como un “regalo”, pierde su valor. Es para servir a uno mismo, luego es vacío y carente de valor.

Esto es lo que sucede en estas relaciones de codependencia. La víctima crea problemas no porque sean reales, sino porque creen que éstos los harán sentirse amados. El salvador no salvará a la víctima porque le importa el problema, lo hará porque cree que si lo soluciona se sentirá amado. En ambos casos, las intenciones vienen de carencias y por lo tanto son poco atractivas y auto saboteadoras.

Si el salvador de verdad quiere salvar a la víctima, diría “Mira, estás culpando a otros por tus propios problemas, debes lidiar tú mismo con ellos.” Eso sería REALMENTE amar a la víctima.

Si la víctima de verdad amara al salvador, diría “Mira, este es mi problema, no intentes solucionármelo porque no te corresponde.” Eso sería REALMENTE amar al salvador.

Pero eso no es exactamente lo que pasa habitualmente…

Víctimas y salvadores se dan entre sí una especie de empujón hacia arriba. Es como una adicción que satisfacen recíprocamente, y cuando se encuentran con gente emocionalmente saludable en una cita, usualmente se sienten aburridos o una falta de “química”. Ignorarán a las personas seguras porque sus sólidos límites no excitarán los laxos límites de la persona carente.

Desde la perspectiva de la Teoría del Apego, las víctimas tienden a encajar en el patrón de apego Ansioso, y los salvadores tienden a ser Evitativos. O como me gusta llamarlos: gente loca e imbéciles. Ambos repelen a las personas con patrón de apego Seguro.

Para la víctima, lo más difícil en el mundo es guardar para sí mismos la responsabilidad por sus sentimientos y su vida en vez de los demás. Han pasado toda su existencia creyendo de que DEBEN culpar a otros para sentir cualquier intimidad o amor, por lo que dejar de lado eso es aterrador.

Para el salvador, lo más difícil en el mundo es dejar de solucionar los problemas de los demás y tratar de forzarse a estar feliz y satisfecho. Para ellos, su vida entera ha girado en torno a sentirse valorados y amados cuando solucionan un problema o son útiles a alguien, por lo que dejar de lado esta necesidad es aterrador para ellos también.

Tanto el proceso de construir una buena autoestima, como comenzar a eliminar los comportamientos relacionados con las carencias lo hacen a uno más atractivo.}

(Nota al margen: En mi libro afirmo que el comportamiento carente te hace poco atractivo para la mayoría de la gente, limitándote a gente con un nivel de carencias similares; i.e., el adagio de que eres el tipo de persona con la que sales. Si terminas atrayendo sólo a flojos con baja autoestima, muy probablemente eres un flojo con baja autoestima. Si sólo atraes chicas que te hacen gastar un montón y son las reinas del drama (hacen de todo una teleserie), entonces probablemente eres alguien que gasta un montón y crea dramas a cada rato. Oh!, tú reina, tú.)

Algunos ejemplos más

Dado que este es un tema en el que mucha, mucha gente siempre pregunta “Ya, genial, pero ¿cómo lucen los límites personales?” Lo resolveré con unos pocos ejemplos. Los límites personales son particularmente cruciales en las relaciones de pareja, pero también son influencias poderosas en nuestras amistades y relaciones familiares, incluso en las relaciones profesionales.

Así que incluiré ejemplos variados a continuación:
“Jon, hemos trabajado juntos por cinco años. No puedo creer que me jodieras de esa forma en frente del jefe.”
“Pero llegaste con la planilla mal hecha. Era importante que los número correctos fueran enviados.”
“Sí, pero se suponía que me tenías que cubrir. Me hiciste ver como un imbécil, no tienes que discrepar conmigo de esa forma en frente de todos.”
“Mira, me caes bien, eres mi amigo, pero no voy a hacer tu trabajo por ti y eso es todo. Fin de la discusión”
“¡Yo hago mi trabajo!”
“Bien, entonces no importa lo que yo diga al respecto”

Algunos amigos son quizás demasiado cercanos. Esta escena aparece de varias maneras en la vida de todos: un viejo amigo mete la pata, pero en vez de hablar de su responsabilidad personal, espera que te eches al hombro parte de su responsabilidad porque “eso es lo que hacen los amigos”.

Aceptar eso te lleva a una amistad codependiente y poco saludable. Sí, incluso las amistades pueden ser carentes y poco atractivas. ¿Has conocido alguna vez dos amigos que constantemente se quejan del otro o se dicen cosas por la espalda, pero cuando están juntos todo parece bien? Es probable que tengan algún serio problema de límites personales como el recién descrito. Amistades como ésta son fábricas de drama sin fin. Mantente alejado.

“Me pongo tan triste cuando tú y tu hermana no vienen a verme. Me siento muy sola, lo sabes.”
“¿Por qué no sales más mamá? Haz algunos amigos.”
“Oh, lo he intentado. A nadie le gusta una vieja como yo. Ustedes son mis hijos, es su deber cuidarme.”
“Lo hacemos.”
“No, no lo hacen, paso mucho tiempo sola, no tienes idea lo difícil que llega a ser en algunos momentos.”
“Mamá, te amo y siempre estaré cuando me necesites, pero a pesar de ello eres tú la responsable por tu propia soledad. Jennifer y yo no somos la única solución a todos tus problemas.”

La típica situación de culpa con los viejos. Yo solía decir que “la culpa es una emoción inútil” pero ya no estoy de acuerdo con esa frase. La culpa es importante cuando es legítima y autoimpuesta.

La culpa es inútil y dañina cuando es usada como herramienta para manipular a tus cercanos. La culpa puede ser increíblemente dolorosa cuando se usa de esta manera, no sólo porque exige responsabilidad de tu parte por emociones que no son tuyas, sino que también implican que estás en falta o eres una mala persona por no hacerte cargo.

(Todos mis lectores judíos están asintiendo con la cabeza ahora.)

Por estos días nada me pone más en acción que una persona que intenta hacerme tropezar con la culpa. Inmediatamente les llamo la atención y si no los conozco bien, puede ser el final de la relación justo ahí, en ese momento.

“Oye, estaba pensando en ese nuevo trabajo que buscas. Rehice tu currículum y comencé a mandarlo a algunas personas en mi departamento de recursos humanos.”
“Mmm gracias, pero no tenías que hacerlo.”
“Quería hacerlo, quiero que tengas éxito. Además estaba pensando de nuevo en nosotros mudándonos untos y fui a mirar departamento hoydí…”
“Ya te dije, aún no estoy listo para eso.”
“¡Lo sé!, pero igual es lógico hacerlo, no nos vamos a hacer más jóvenes. Creo que deberíamos intentarlo.”
“El mes pasado cambiaste la mitad de mi clóset con ropa que te gustaría que usara, después quisiste que me fuera a vivir contigo y ahora quieres que me vaya a trabajar contigo también?”
“Pero te amo, y quiero cuidar de ti.”
“Yo también te amo, pero tienes que dejarme hacer las cosas a mi manera. Esto no es correcto, no puedes tomar el control de las decisiones de mi vida sin consultarme primero.”
“¡No puedo creer lo egoísta que eres! ¡Hago TODO por ti y ahora me culpas por ello!”
“No te estoy juzgando, simplemente te pido que pares y respetes mis deseos.”

Este es un ejemplo de una relación de codependencia desde el otro lado – el lado de la persona que es asfixiado y mimado demasiado. Puede parecer muy bien superficialmente, podrías incluso pensar “Rayos, desearía que mi novio/novia hiciera eso por mí”. Pero la verdad es que es demasiado nociva y eventualmente conducirá a un montón de problemas.

Nota final respecto al sacrificio

Antes de terminar (Entiendo que se volvió largo este post y aún no encuentro mis llaves), me gustaría hacer una nota final respecto a las relaciones y el sacrificio.
El más grande contra argumento – o racionalización, dependiendo de tu perspectiva – es que a veces debes hacer sacrificios por la gente que amas.

Es cierto, si tu novio/novia tiene una necesidad irracional por que le llames todos los días, incluso si es sólo para hablar tres minutos, puede ser razonable hacer un pequeño sacrificio para hacerle feliz.

La trampa está en que si haces ese sacrificio por alguien que te importa, debe hacerse porque tú lo quieres hacer, no porque te sientes obligado o porque temes las consecuencias de no hacerlo. Esto nos devuelve al punto de que los actos de afecto e interés sólo son válidos si son realizados sin expectativas. Luego, si llamas a tu novio/novia todos los días, pero lo detestas y sientes que coarta tu independencia, si la ofendes y te aterra lo enojada que se pondrá si no lo haces, entonces tienes un problema de límites personales. Si lo haces porque la amas y no te importa, entonces hazlo.

Puede ser difícil para la gente reconocer si están haciendo algo por obligación o si es un sacrificio voluntario. Ésta es la prueba de fuego: pregúntate a ti mismo, “Si dejara de hacerlo, ¿cómo cambiaría nuestra relación?” Si de verdad temes a esos cambios, es una mala señal. Si las consecuencias no son gratas pero sientes que podrías dejar de hacerlo sin sentirte muy diferente respecto a ti mismo, entonces es una buena señal.

La razón es que si hubiera un problema de límites personales, tendrías miedo a la pérdida de esa responsabilidad cruzada por el otro. Si no tienes un problema de límites personales, i.e., lo haces como un regalo sin expectativas, entonces estás en paz con las repercusiones de no hacerlo. Una persona con fuertes límites personales no le tiene miedo a una rabieta, una discusión o ser herido. A una persona con límites débiles le aterra.

Una persona con sólidos límites personales entiende que no es razonable esperar que dos personas encajen en un 100% y cubran cada necesidad del otro. Una persona con sólidos límites personales entiende que es posible que hiera los sentimientos de alguien de vez en cuando, pero eso a la larga no puede determinar cómo se siente la otra persona. Una persona con sólidos límites personales entiende que una relación saludable no se trata de controlar las emociones del otro, sino que más bien apoyarse uno al otro en su camino de crecimiento hacia la auto actualización.

Actualización (Diciembre 2013): Encontré mis llaves.

Artículo Original: The Guide to Strong Boundaries

facebook

Hace 15 años Internet recién comenzaba a masificarse y como toda revolución tecnológica, su impacto en el mundo era aún insospechado. Soñábamos con todo lo que se podría hacer con esta nueva tecnología, comunicarse con cualquier lugar del mundo sin restricciones, con cualquier persona de cualquier cultura. Teníamos ante nosotros una herramienta que se estaba masificando rápidamente y podría eventualmente llevar a la unificación de la humanidad en una sola gran comunidad sin distinciones.

Por esos tiempos la gente recién comenzaba a disfrutar de los mensajeros instantáneos como el ICQ y las formas de socializar más populares eran los chats y los foros. Tanto un chat público como un foro eran básicamente lo mismo: un lugar común, público y abierto, muchas veces matizado por algún tema en particular en que la gente podía reunirse y conversar, compartir opiniones, conocerse y en definitiva hacer vida social con personas que podían estar en cualquier parte del mundo y provenir de cualquier realidad.

Yo llamo a los chats públicos y a los foros sitios tipo «plaza pública» en donde uno iba y se reunía con gente. Podías solo observar, quizás emitir alguna opinión, o quizás establecer una conversación privada con alguno de los participantes. Así podías empaparte de toda la diversidad presente, podías acercarte o alejarte de personas según tus afinidades, podías reflexionar sobre un tema e incluso cambiar tu perspectiva respecto a algo producto de la experiencia de otro. Esta enriquecedora experiencia nunca había sido tan accesible y sencilla.

Los sitios «plaza pública» eran los análogos virtuales de la manera natural de socializar del ser humano, pero eliminando las limitaciones de espacio e incluso de tiempo en el caso de los foros, ya que las conversaciones siempre estaban allí, no tenías que esperar a una hora específica para participar. Lamentablemente a los pocos años toda esta era de apertura entraría en una penosa y larga decadencia.

Con el surgimiento de las redes sociales, las «plazas públicas» fueron desplazadas por este invento que sin duda es mucho más seductor porque ya no tienes que ir a ninguna parte, todos vienen a ti. La mecánica de las redes sociales es que el mundo gira en torno a tu persona. Una terrible deformación de la realidad que se convirtió en la golosina perfecta para nuestro ego.

Hoy en facebook tú tienes tu propia «casa», tu muro que te pertenece exclusivamente a ti y puedes hacer lo que quieras con él, entonces pones allí todas tus cosas. Este sentimiento de pertenencia es sumamente importante y explica por qué tanta gente olvida el hecho de que está publicando su vida privada en un lugar público. Ya no estoy caminando hacia la plaza para reunirme con mis amigos, símplemente digo lo que quiera en mi casa y mis amigos vendrán a verme… ¿Qué sensación más agradable tener la atención de todos no? Debe ser que se preocupan mucho por mí… Mentira!

En realidad tus amigos en sus propias casas reciben lo que dijiste en la intimidad de la tuya como si fuera un grito desesperado de alguien en su jardín. Este jardín que es un verdadero noticiero especialmente fabricado para el dueño de casa, que trae todo lo que sus contactos han puesto en sus casas, así puede enterarse de lo que hacen y no hacen, puede copuchar todo lo que quiera y nadie siquiera se da cuenta.

El resultado: fin de la apertura, nunca sales de tu casa sino que te limitas a leer el diario en tu jardín. No tienes acceso a conocer otras realidades pues las relaciones que estableces en facebook son básicamente una extensión chismosa de las que ya estableciste presencialmente. En facebook tampoco puedes salir a buscar nuevas realidades cómodamente porque si no estás dentro de tu casa estás dentro de la casa de un extraño. No hay lugares comunes, facebook es un lugar ficticio creado para cada uno, para todos es una página distinta, no es como la plaza en que todos ven la misma plaza, todos están en el mismo lugar.

Al igual que los realitys y los programas de farándula en la televisión, las redes sociales se aprovechan de nuestros instintos más primitivos y limitan terriblemente el potencial de una poderosísima herramienta de comunicación como es Internet.

Pero a diferencia de los realitys y los programas de farándula que puedes sencillamente no ver, las redes sociales no pueden ser omitidas tan fácilmente, sobreotodo porque en efecto son eficaces comunicando, al menos a un pequeño número de personas, lo que quieres decir y eso es algo que no puedo dejar pasar si creo que tengo algo interesante para compartir. Así que no podré aguantarme la tentación de gritar en los jardines de mis contactos acerca de este artículo apenas lo publique.

Saludos!!

Es bastante común y normal pensar que todos tenemos algo de ese personaje folclórico y ampliamente aborrecido. Después de todo presenciamos sus patrones de conducta donde quiera que vayamos… Bueno, descubrí que no es mi caso.

Supongo que a las personas que me conocen no les sorprende, pero por alguna razón sigo algo complicado… Hace algunos días, dentro del contexto del taller de técnicas de expresión oral y corporal que estoy tomando (taller muy bueno por cierto) se nos encomendó la misión de hacer un radio teatro. Nos reunimos en grupo y nuestra primera misión fue buscar una historia que representar en dicho formato.

Una de las integrantes del grupo nos envió una historia bien armadita, una adaptación de la caperucita roja que anteriormente ya había sido interpretada en el formato radio teatro. Todo cachilupi hasta ahí, parecía que teníamos el problema resuelto.

Me puse a leer la historia ya lista con los diálogos de cada personaje y todo iba bien, la caperucita resultó ser una niña muy correcta y disciplinada (demasiado para mi gusto pero filo), mientras que el lobo era el hermano de una amiga. Esta amiga tentaba a caperucita a escaparse para ir a un carrete en el que le presentaría a su hermano y por supuesto la reprimida caperucita caía en la tentación.

Hasta ahí todo perfecto, era una historia un tanto estereotipada pero lo importante era interpretar algo, lo que sea y no complicarse. El problema es que el sujeto que hacía el papel de lobo dentro de este contexto era un flaite terrible de malo. El loco primero la hacía tomar para que se curara, después trataba de aprovecharse de ella y cuando ella se resistió le pegó, después le pegó a su hermana que trataba de defenderla y bueno, actuaba como el perfecto delincuente.

Tomando en cuenta las personas del grupo, era obvio que la única opción era que yo interpretara a ese mequetrefe. Por eso mismo mientras leía la historia empecé a quedar helado y morí, colapsé… Absolutamente imposible para mí intentar siquiera interpretar un personaje así. Lo siento, no soy actor y el único recurso que tengo para representar un personaje es identificarme con él.

Lo peor es que en los mails a todo el mundo parecía encantarle la historia, mientras yo me atormentaba imaginándome reproduciendo los dichos de un personaje mientras le falta el respeto a alguien de todas las maneras posibles.

Al final, muy complicado, le manifesté mi problema a mis compañeros de grupo. Ellos cuando nos reunimos fueron muy comprensivos aunque estoy seguro de que les incomodaba la idea de tener que armar algo en vez de tomar algo que ya estaba listo. Al final fueron tan buena onda que cambiamos la historia por una en la que se abordaba el tema de la incomunicación en la familia. Tuvimos que trabajar más y al final me quedé con el personaje de un adolescente que observa y cuestiona la conducta de sus padres.

El famoso radio teatro resultó bastante bien según la profe y algunos comentarios de compañeros. Mis compañeros de grupo lo hicieron de maravilla y estoy seguro que me salió mucho mejor que si hubiera tenido que hacerme pasar por el bruto ese.

En conclusión, descubrí que ese personaje no lo pude encontrar dentro mío, error 404 absolutamente, de verdad colapsé. Lo que no sé es si sentirme bien por eso o raro… Pero bueno, es lo que hay.

Si ha llegado hasta acá leyendo le cuento que ha superado todas mis expectativas. A menudo razono fuera del recipiente, pero reconozco que esto está bastante afuera. Gracias por su tiempo.

¿Pero qué se le va a hacer? dice Tito Fernández en su canción… Y vaya que tenía razón.

Es triste porque a veces no importa qué tanto uno se esfuerce, cuánto uno de, sencillamente termina siendo considerado la peor escoria de la vida… Y lo triste acá no es ser basureado, lo triste es darse cuenta de que eras valorado por lo que podías dar, por los caprichos que podías cumplir y que todo ese discurso sobre el respeto se olvida súbitamente si dejas de cumplir el capricho. Lo triste es darse cuenta de que tan cerca había personas que sólo se preocupan por la apariencia y que te muestran una cara falsa de la realidad y que aún en sus peores momentos son capaces de gritar al mundo mensajes de optimismo y bondad cuando por detrás te sacan la madre.

Hoy estoy triste y no pretendo ocultarlo, sufro la profunda decepción de personas que aprecié y que amé, decepción que se hace extensiva a toda la humanidad pues sé que esas conductas son comunes. El mundo es demasiado egocéntrico, es incapaz de analizar sus propias faltas, es incapaz de una mirada crítica y peor aún, la gente acostumbra a hacer juicios categóricos y vehementes sin tener idea de qué habla.

Pero esto último me deja una lección, pues el torpe actuar de quienes sólo buscan el camino fácil en la vida ha puesto punto final a mi autocrítica y a mis cuestionamientos. El sufrimiento tiene un límite y para pelear se necesitan dos, esto se termina aquí y ahora.

Tengo el control de mi vida y lo usaré para entregar lo mejor de mí a quienes estén dispuestos a valorarlo de forma realmente desinteresada. Mi mano me recordará un par de días los golpes que di a la pared, pero a contar de esta misma noche dormiré tranquilo, con la conciencia limpia de haber hecho todo en consecuencia y con la serenidad de que el infierno en que se envuelvan otras personas no es mi responsabilidad, nunca lo fue.

Sí, la vida es triste, muy triste a veces, pero el sufrimiento es siempre responsabilidad de uno mismo pues cada quien decide qué hacer con lo que le pasa en la vida.

Yo decidí escribir este post, tomar un vaso de coca-cola y ponerme a trabajar.

Compre Neurotox, es la solución a sus problemas, pues con la potente neurotoxina directamente extraída de la Cobra de Asia, usted dejará inmediatamente sus males atrás, pues su efecto relajante muscular es prácticamente inmediato y definitivo con este producto 100% natural.

¿Parece una locura no? comprar un envase con el veneno de la cobra que le llevaría a la muerte de manera casi inmediata si no encuentra atención médica y el antídoto a tiempo. Este veneno es 100% natural, así como muchos otros químicos que se extraen de la naturaleza. Entonces, ¿por qué la gente cree que 100% natural significa «bueno para la salud e inofensivo»?

Esto pensando en el timo en el que están cayendo muchos al comprar remedios de todo tipo, que se dicen 100% naturales y que, aunque lo fueran, pueden ser tremendamente perjudiciales para la salud. Después de todo, el tabaco también es natural y vaya que ha matado gente.

Ya sean adelgazantes, vitaminas, pastillas para crecer o achicarse, lo que sea, siempre hay que tener cuidado a lo que uno expone su cuerpo y creer en la etiqueta de que algo es «natural» es al menos iluso.

¿Pero cómo se atreven a exponer a la gente a estas cosas? bueno, creo que esa no es la pregunta correcta, pues la responsabilidad es de cada uno, está demostrado con creces de que algunos seres humanos no tienen escrúpulo alguno a la hora de encontrar una manera de ganar dinero, si no me creen pregúntenle a los dueños de las farmacias que se coluden o a los narcotraficantes. En ese ambiente no podemos sentarnos a esperar que llegue superman a cuidarnos (o el estado), la responsabilidad es nuestra y para generar un mercado se necesita tanto de vendedores como de compradores.

En definitiva, si usted tiene dos dedos de frente y cree entender lo que significa autocuidado, jamás compre medicamentos o remedios de ningún tipo en el comercio informal, ya sea por internet o en ferias. No importa que se vea lo más «natural» del mundo, pues lo natural también puede ser mortal.