Actualización: Ya se ha retirado la alerta de tsunami en todo el territorio nacional

Como consecuencia del enorme terremoto que sacudió a Japón el día de ayer, el tsunami se propagó por todo el Océano Pacífico y tal como lo muestra el mapa con la altura con que se propaga el tsunami, éste prácticamente «apunta» hacia las costas chilenas.

Por lo mismo es que las autoridades declararon alerta temprana durante el día de ayer, evacuándose en la noche las zonas costeras a lo largo del país, todo se realizó en un ambiente de tensa calma. El arribo de las olas a la Isla de Pascua, varias horas más temprano, ayudó a tranquilizar a la población ya que el nivel del mar no subió de manera importante como lo muestra el gráfico, el cual muestra que los mayores niveles del mar estuvieron a unos 25cm por sobre la marea alta normal a la izquierda.

Sin embargo, durante la noche las olas llegaron con más fuerza a territorio continental, afectando principalmente a las zonas más afectadas por el tsunami del 27 de Febrero del año pasado. Localidades como Tubul, Dichato e Iloca fueron golpeadas por olas suficientemente grandes como para arrastrar embarcaciones ligeras tierra adentro y causar algunos daños materiales como el socavamiento de las bases del puente mecano instalado en Dichato, instalado como medida provisoria para suplir el puente destruído el año pasado. Periodistas en televisión afirman que en Tubul el agua llegó hasta 2 kilómetros tierra adentro.

El gráfico muestra las perturbaciones en el nivel del mar en Talcahuano, claramente superiores a los de Isla de Pascua, llegando a poco más de 2 metros por sobre el nivel promedio del mar. Cabe destacar que Talcahuano fue una de las zonas más golpeadas el año pasado.

En el norte del país también hubo marejadas perceptibles, en Caldera las perturbaciones también fueron importantes como lo muestra el gráfico correspondiente:

Hasta el momento no se tiene información de víctimas fatales, sino sólo daños materiales menores. Si bien el efecto de estas olas ha sido mínimo comparado con la destrucción de hace poco más de un año, hace recordar y volver a vivir la angustia de esos momentos traumáticos.

La alerta se ha levantado en la mayor parte del país, aunque persiste la medida de evacuación en varias localidades costeras.

Los gráficos con las mediciones del nivel del mar han sido tomados de la página de la IOC (Intergovernmental Oceanographic Commission) y pueden ser consultadas estaciones alrededor de todo el mundo con actualizaciones prácticamente en tiempo real.

Caía la tarde en Japón (15.36 horas) y una fuerte explosión se escuchaba cerca del reactor número 1 de la central nuclear de Fukushima (norte de Tokio). Allí el nivel de radiactividad había aumentado de forma alarmante tras el fuerte seísmo que sacudió ayer el este de Japón. Cuatro trabajadores de la central nuclear han resultado heridos por los efectos de la explosión, pero no se encuentran en estado crítico, según informa la empresa operadora, Tokyo Elecytric Powe Co. A este incidente hay que sumarle una última replica de 6 grados en la escala de Richter en la costa Fukushima, que ha tenido lugar a las 22.15 (hora local), de la que aún se desconocen consecuencias.

La alarma ha cundido en todo el país y en la comunidad internacional tras la explosión, pero el Gobierno de Japón, que ha hecho un llamamiento a la calma, ha asegurado que no ha tenido lugar en el reactor y que no ha generado ninguna fuga radiactiva importante.

En una rueda de prensa, el ministro portavoz, Yukio Edano, ha explicado que tampoco se ha dañado el depósito que protege al reactor y que la explosión se ha debido a una reacción química entre hidrógeno y oxígeno. También ha informado de que el nivel de radiactividad en la zona ha bajado. No obstante, un equipo del Instituto Nacional de Estudios Radiológicos podría haber sido enviado a Fukushima. Estaría formado por médicos, enfermeras y otras personas especializadas en el trato de la exposición a la radiación.

Tras la explosión, la radiación en la planta subió a un nivel inusual (la sala de control de uno de los reactores la radiación se disparó hasta 1.000 veces por encima de su nivel habitual), de acuerdo con la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón, por lo que se ordenó la evacuación de la población primero en un perímetro de 3 kilómetro, después de 10 y más tarde de 20. Según informa la agencia Kyodo, más de 300.000 personas podrían haber abandonado la zona. No obstante, testimonios apuntan a una falta de información entre los ciudadanos -muchos podrían seguir en las zonas afectadas- y a que las carreteras de entrada y salida no están cortadas.

A su vez, se está procediendo al reparto de yodo entre los que ya han sido evacuados y los que aún siguen en las zonas. El yodo tiene la capacidad de bloquear el paso del yoduro radioactivo a la glándula tiroidal, previniendo el cáncer de tiroides. Los expertos aseguran es más efectivo en niños y jóvenes que en adultos.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, que ha calificado lo sucedido como «una catástrofe nacional sin precedentes», se trasladó a la planta horas antes del comunicado y afirmó que se habían liberado «mínimas cantidades de radiación» de la central de Fukushima tras el terremoto de 8, 8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter que sacudió este viernes la costa este de Japón, informó la agencia local Kyodo.

La explosión produjo daños en techos y paredes de la central, y en ella resultaron heridos cuatro técnicos que trabajaban en la liberación de presión de los reactores de la planta para evitar una fusión después de que la situación se agravara por los fallos en el sistema de refrigeración.

Según los especialistas, la carencia de refrigerante en el reactor puede tener en un periodo de 24 horas consecuencias severas, incluida la fusión del núcleo de barras de uranio de la central.

También se han detectado problemas a primera hora en otra planta colindante, la número 2, para rebajar la temperatura de tres de sus cuatro reactores nucleares, según el operador de las instalaciones, Tokyo Electric Power Corporation.

La radiación liberada por las plantas nucleares ha suscitado las críticas de grupos ecologistas como Greenpeace, que insistió en que «cualquier cantidad» de material radiactivo en la atmósfera supone un riesgo para las personas.

Para el grupo, el hecho de que la planta nuclear de Fukushima «tenga una fuga» o «se haya hecho que libere» gases contaminantes del reactor en la atmósfera «significa que toda la protección física que debía aislar la radiactividad ha fallado».

Fuente: ElMundo.es

Los colores indican la altura con la que ola se propaga por el Océano Pacífico
Infografía: La altura que tendrán las olas del tsunami (Fuente)

El Gobierno chileno ordenó hoy la evacuación preventiva de las áreas inundables en las zonas costeras de todo el país ante un eventual tsunami y elevó la alerta en la Isla de Pascua, enclavada en el Pacífico, a unos 3.500 kilómetros del territorio continental.

«La evacuación solo afecta a los ciudadanos que habiten o que se encuentren dentro de las zonas definidas como inundables. Es decir, no estamos invitando a la evacuación de todas las ciudades», puntualizó el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

El Gobierno ordenó que toda la población de esas áreas, desde Arica, en la frontera con Perú, hasta el territorio antártico, esté fuera de esas áreas «a más tardar a las 21:30 horas» (00:30 GMT), con las excepciones de Puerto Montt, Puerto Williams y Punta Arenas.

Debido a sus condiciones geográficas, estas ciudades del extremo austral del país podrían recibir las olas con mayor retraso, por lo que el plazo límite será las 00:00 de este sábado en Puerto Montt, las 4:00 horas en Puerto Williams y las 12:00 horas en Punta Arenas.

Además, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) ha decretado la alarma de tsunami en la Isla de Pascua y, si antes las autoridades esperaban que hasta ese enclave turístico llegasen olas de hasta dos metros de altura, ahora advierten de que las olas podrían alcanzar hasta tres metros.

La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) prevé que las olas golpeen las costas de la Isla de Pascua hacia las 19:47 horas (22:47 GMT) y lleguen al litoral chileno continental a partir de las 23:00 horas de hoy (02:00 GMT del sábado).

En la Isla de Pascua ya se ha realizado la evacuación preventiva de unos 1.500 habitantes y turistas, que se han desplazado al aeropuerto, situado a 45 metros de altura, donde en total se espera reunir a unas 4.500 personas.

«Lo que ocurra en Isla de Pascua va a ser muy importante y significativo en relación a lo que pueda pasar en el resto del continente», apuntó el ministro Hinzpeter en una comparecencia previa a este último anuncio.

El Gobierno de Chile -país donde hace un año un terremoto de 8,8 grados seguido de un tsunami devastó seis regiones y causó 524 muertos- activó hoy todos los comités de emergencia y desplegó los cuerpos de socorro.

Las autoridades emiten cada dos horas un informe con datos sobre el avance de las olas, en tanto los medios de comunicación dedican sus espacios casi exclusivamente a las medidas adoptadas y recuerdan a los ciudadanos las precauciones que deben tomar ante el riesgo de tsunami.

Fuente: DkX.cl

El devastador terremoto de 8,8 grados de magnitud en la escala de Richter ocurrido hoy viernes en Japón, el más grave de su historia, ha provocado un “número extremadamente alto” de víctimas, según el Gobierno nipón, que alertó sobre la intensidad de las réplicas.

A primera hora de este sábado en Japón se estimaban en más de mil las víctimas del seísmo, que afectó a la práctica totalidad de la costa este del archipiélago nipón, hizo temblar a Tokio y provocó un tsunami que se llevó centenares de vidas en la ciudad de Sendai.

El Gobierno ha enviado 8.000 militares para las labores de rescate a las áreas afectadas, sobre todo las provincias de Miyagi e Iwate, mientras se temen fugas radiactivas de una central nuclear de Fukushima, por lo que 3.000 personas fueron evacuadas.

El terremoto destruyó edificios, provocó incendios y paralizó el transporte en el noreste de Japón, mientras en Tokio los edificios temblaron y se suspendieron las comunicaciones ferroviarias y el metro, por lo que centenares de miles de personas se quedaron bloqueadas sin poder regresar a sus casas.

Casi más que la fuerza del temblor fueron las olas, de hasta diez metros de altura, las que causaron una mayor devastación en muchas localidades de la costa noreste nipona, llevándose a su paso coches, edificios y barcos.

En Sendai, la capital de Miyagi con un millón de habitantes, se calculan en unas trescientas las personas que fallecieron ahogadas por la fuerza del mar.

Tras el fuerte terremoto, los sobresaltos continuaron hasta primeras horas del sábado en Japón.

En plena madrugada, una nueva alerta de tsunami se activó para toda la costa oriental de Japón mientras seguían sucediéndose sin pausa las réplicas del seísmo.

Se contaron 60 solo en la jornada del viernes, cuatro de 7 grados o más en la escala de Richter, y, ya de madrugada, otros tres terremotos de más de 6 grados en la escala abierta de Richter en Nagano (norte de Japón), en la otra costa del Mar de Japón, provocaron más inquietud en un país sobresaltado.

La tierra no dejó de temblar en Japón desde que, a las 14.46 hora local (5.46 GMT), se produjo el devastador seísmo, con epicentro a 130 kilómetros de la costa y una profundidad de 20 kilómetros, el más grave sucedido en un país habituado a temblar.

Japón, uno de los países más densamente poblados del mundo, se asienta en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico y los seísmos son relativamente frecuentes.

Es el país más preparado del mundo para hacer frente a los terremotos, con normas de construcción muy estrictas, un protocolo de emergencia que paraliza los medios de transporte nada más producirse los seísmos y un código de respuesta que la población ha interiorizado desde la infancia.

En este caso, no obstante, la magnitud del seísmo, uno de los más graves de la historia, provocó cuantiosos daños personales y materiales, e interrumpió las comunicaciones en gran parte del país, sin que aún se haya determinado su verdadero alcance.

El último cómputo oficial de las autoridades hablaba a las 06.00 hora local del sábado (21.00 GMT del viernes) de 184 fallecidos y 708 desaparecidos, pero se teme que el número sea mucho mayor y los medios locales dan por hecho que sobrepasará el millar.

Una de las grandes preocupaciones es el estado de las centrales nucleares, una docena de las cuales quedaron paralizadas automáticamente de acuerdo con el protocolo de emergencia.

En la central nuclear de Fukushima el seísmo causó problemas con el sistema de ventilación de la planta y se elevó el nivel de radiactividad en uno de los edificios que alberga un reactor.

El ministro japonés de Economía, Banri Kaieda, consideró posible que en la situación actual pueda producirse alguna fuga, aunque precisó en que en cualquier caso sería pequeña.

El ministro portavoz, Yukio Edano, advirtió de que el país ha sufrido un número “extremadamente alto” de víctimas y pidió a la población que esté preparada para nuevas réplicas que, dijo, podrían llegar a alcanzar la misma intensidad que el terremoto original.

Fuente: DkX.cl

Hoy en la madrugada, a las 5:46 horas GMT se produjo un enorme terremoto frente a las costas de Honshu en Japón. La magnitud del sismo principal es de 8,9 grados en la escala de Richter, según informa el USGS.  A raíz del sismo se produjo un tsunami (palabra japonesa para maremoto) que ya afectó gravemente a las costas de Japón y generó una alerta para varios países del pacífico como lo informa el NOAA.

En el caso de Chile, por supuesto también estamos incluídos en la alerta de tsunami. Se espera que las olas lleguen a nuestras costas cerca de la media noche (hora local). Debido a la enorme distancia que nos separa de Japón, lo más probable es que en nuestras costas estas olas no generen más que un alza de la marea un poco mayor a lo usual. Cabe destacar también que hay que mantener la calma, puesto que las olas viajan por el océano a una velocidad cercana a la de los aviones comerciales (de hecho un poco más lenta) así que hay tiempo suficiente para reaccionar, las autoridades están monitoreando y por el momento hoy hay peligro para la población. Sólo es importante, para quienes viven en zonas costeras, estar atentos a los medios de comunicación.

Otro dato relevante es que, al ser este un sismo lejano, un tsunami en nuestras costas, no produciría el fenómeno de recogimiento del mar, que es el típico indicio de los tsunamis cercanos, como lo informa Sergio Barrientos en una entrevista en la televisión.

La estimación de las horas de arribo de las olas se encuentra en la página de la ONEMI.

TOKIO.- Un fuerte terremoto, de magnitud 8,9 en la escala de Richter, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, sacudió hoy el noreste de Japón y generó un tsunami, con olas de hasta diez metros de altura, que golpeó la ciudad portuaria de Sendai, informó la agencia de noticias Kyodo.

La Agencia Meteorológica de Japón, que previamente había situado la magnitud del sismo en 7,9, advirtió de que más tsunamis golpearán la costa este del país.

La televisión nipona transmitió imágenes de olas gigantes en la costa oriental pacífica.

El tsunami arrojó varios barcos contra la costa y arrastró hacia el mar numerosos automóviles.

En Sendai se inundaron varios barrios residenciales así como la pista de aterrizaje del aeropuerto local.

El aeropuerto Narita de Tokio suspendió provisionalmente todas las actividades. También fue cerrado el metro capitalino.

Unos cuatro millones de personas se habrían quedado sin fluido eléctrico.

Según la televisión japonesa, se declaró un incendio de grandes proporciones en una refinería situada al norte de Tokio.

La agencia Kyodo reportó, a su vez, un incendio en una fábrica siderúrgica en Chiba. Kyodo dijo que el terremoto también ocasionó deslizamientos de tierra que dejaron sepultadas a varias personas.

El sismo, que se produjo a las 14:45 hora local (03.45 horas de Chile), hizo que numerosos edificios en Tokio se tambalearan.

Según la emisora NHK, algunos edificios en la capital japonesa se incendiaron y hay muchos heridos.

La emisora informó que los tejados de varios edificios en Tokio y Yokohama se derrumbaron.

El epicentro del terremoto se ubicó a 373 kilómetros al noreste de Tokio y su hipocentro (foco) se localizó a una profundidad de 24,4 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico estadounidense.

La región noreste de Japón ya había sido sacudida el miércoles por un fuerte sismo, de magnitud 7,3, sin que se registraran víctimas.