Tópicos relacionados con la ciencia, la tecnología y la ingieniería.

Actualización: Mi opinión final al respecto de la Editorial Académica Española o Lambert Academic Publishing:

Se trata de una editorial de poca monta, sin absolutamente ningún prestigio, que busca aprovechar la falta de experiencia en propiedad intelectual de personas que hayan generado contenido para ganar algo de dinero con eso. Piden eliminar referencias a la universidad para evitar cualquier tipo de vínculo que les obligue a pagar algo a ésta si el libro se vende. Sus revisiones son poco prolijas y son capaces de aceptar casi cualquier cosa. Sin hacer ningún juicio de valor sobre la calidad de los trabajos que buscan, muchos de ellos están lejos de pretender ser publicados como libros ya que han solicitado presentaciones, conferencias, etc. y claramente no son adecuados para el formato.

Puede que sea todo legal, puede que no roben absolutamente nada, puede que paguen, pero aún así creo que no se gana absolutamente nada con ellos, ni siquiera algo para agregar al Curriculum Vitae porque la editorial no tiene prestigio y, de hecho, si se busca en internet se llega a publicaciones como esta. De hecho se pierde, se pierde el derecho a publicar nuestro contenido libremente.

En resumen, creo que no tiene sentido alguno ceder los derechos de publicación de nuestra propiedad intelectual a esta gente, no ganamos absolutamente nada.


Actualización: Ale nos comenta la respuesta que le enviaron de esta editorial y entre otras cosas dice:

Por favor considere que un autor de EAE retiene el derecho de remitir una gran parte de su trabajo (hasta el 80 por ciento) para su publicación en revistas dirigidas a académicos sin el permiso del Editor.

Es decir, el autor no puede enviar su trabajo a nadie sin autorización de EAE, excepto a académicos y sólo un 80% de éste.

Ya comienzan a aparecer las primeras cosas dudosas de esto, que aún sigue pareciendo legítimo pero no necesariamente conveniente.


El día de ayer, recibí un curioso correo electrónico de la «Editorial Académica Española» supuestamente manifestando su interés en publicar mi trabajo de título en formato impreso. El texto completo es el siguiente:

Estimado $NOMBRE:

Me dirijo a Usted en representación del grupo editorial internacional de textos científicos, Editorial Académica Española.

Consultando la base de datos de la Biblioteca de Universidad de Chile, encontramos una referencia a su trabajo científico sobre «$TITULO_MEMORIA».

Nuestra editorial está interesada en colocar su trabajo a disposición de un público más extenso. Por consiguiente, me comunico con Usted para conocer su interés en publicar su trabajo científico en forma de libro impreso.

Agradeceré que incluya en su respuesta una dirección de correo electrónico mediante la cual pueda enviarle información adicional en un archivo adjunto.

Esperando su respuesta, me despido de Usted muy cordialmente.
Atentamente,
Soledad Priasco

Departamento de Adquisiciones

Editorial Académica Española es una marca comercial de:
LAP LAMBERT Academic Publishing GmbH & Co. KG

Dudweiler Landstr. 99
D – 66123 Saarbrücken
Teléfono: 068137208364 – *0*
Fax: 068137208364 – *9*
Email:m.priasco(at)eae-publishing.com
Web: www.eae-publishing.com

Registro de corte/número: Handelsregister Amtsgericht Saarbrücken HRA 10752
Número de identificación (Verkehrsnummer): 12917
Socio con responsabilidad ilimitada/Persönlich haftende Gesellschafterin: VDM Management GmbH
Registro de corte/número: Handelsregister Amtsgericht Saarbrücken HRB 18918
Los directores generales/Geschäftsführer: Dr. Wolfgang Philipp Müller, Christoph Schulligen, Esther von Krosigk

El día anterior, un compañero de trabajo me había comentado que había recibido este correo, así que cuando vi que me llegaba a mí también lo primero que pensé fue en un fraude y por varias razones bien importantes.

La primera es que lo que escribí, si bien es un trabajo académico y me atrevo a decir que de calidad, no tiene ni pretende tener la rigurosidad y profundidad de un texto científico como para ser publicado y sobretodo vendido de manera impresa. Así que el interés me parece infundado.

La segunda razón es que la estructura de correo sugiere un bot que revisa el sitio Cybertesis, donde está disponible mi trabajo y también el trabajo de mi compañero.

Es muy «llamativo», por llamarlo de alguna manera, que esta organización no haga una revisión de los trabajos antes de solicitar su publicación. De hecho el trabajo de mi compañero no fue revisado más allá del título, esto porque está sujeto a una cláusula de confidencialidad para proteger la propiedad industrial de la empresa a la cual sirvió su investigación y no está disponible en versión PDF como el mío.

Ya con una gran sospecha de estafa me puse a investigar. El primer dato es que la famosa «Editorial Académica Española» es parte de la «Lambert Academic Publishing», una subsidiaria de «VDM Publishing» y todas las páginas apuntan a IPs que geográficamente están cerca de Kassel, Alemania.

Esto me permitió realizar búsquedas en inglés que me dieron mejores resultados. Existen muchos artículos en blogs, como éste, en que se pone en duda a esta organización ya que el mecanismo de acción sería el siguiente:

  • Contactan al autor de un texto académico para solicitar autorización para su publicación.
  • Solicitan información de la cuenta bancaria del autor para supuestamente depositar sus comisiones por venta.
  • Envían una copia impresa gratuita al autor, quien no debe pagar nada en ningún momento.
  • Ponen la obra a disposición en Amazon.com para ser impresa según se solicite.

Evidentemente que cuando se habla de la cuenta bancaria a uno ya se le paran los pelos y todas las alarmas suenan. Hasta acá son promesas muy sospechosas de fraude, posible usurpación de identidad, etc.

La rigurosidad de esta gente es nula, están buscando trabajos que podrían ser de un pésimo nivel ya que ni siquiera leen un resumen del contenido antes de enviar su correo, lo cual los desprestigiaría terriblemente, sobretodo porque explícitamente avalan esta filosofía de no revisión, como figura en sus preguntas frecuentes:

¿Mi manuscrito llega a ser editado por EAE?

Ya que los manuscritos que aceptamos son ya de un alto nivel, nosotros tendemos a no modificar las obras. Corrección de pruebas no se realiza, ya que no sería financiable.

Todo esto es sumamente sospechoso, sin embargo, no hay testimonios en Internet sobre fraudes asociados a esta organización, sino muchas sospechas y, sorprendentemente, varios testimonios de gente que ha aceptado y efectivamente han recibido sus copias. De hecho, la «Lambert Academic Publishing» tiene bastantes libros disponibles en Amazon.co.uk. Adicionalmente, la gente recomienda abrir una cuenta nueva y así se evita cualquier posibilidad de robo de dinero. Tampoco el autor estaría obligado a ceder sus derechos sobre la obra.

En conclusión, la organización parece legal aunque utilizan métodos muy dudosos, tanto que a pesar de su aparente legitimidad, la sospecha de alguna segunda intención no se desvanece, esto por su falta de rigurosidad y por ofrecer demasiado a cambio de nada. Supuestamente ellos se financian con las ventas, pero seamos claros: ¿Cuántas personas en el mundo están dispuestas a comprar un libro impreso que es un Trabajo de Título sobre un tema tremendamente específico y sin garantía de calidad? Yo creo que ninguna, sobretodo para quienes tenemos nuestro trabajo disponible gratuitamente a través de Internet.

De todas maneras todo esto son conjeturas, yo particularmente no contestaré aunque no tengo ninguna prueba de que sean estafadores.

El día viernes 13 de mayo asistimos a una charla técnica sobre HidroAysén dirigida por el Profesor Rodrigo Palma, en el Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Chile, organizada por el Centro de Estudiantes de Ingeniería Eléctrica. En la charla, el Profesor explica en profundidad su postura y se discute en conjunto con los estudiantes, una serie de temas relacionados con la misma, desde un punto de vista neutro, muy respetuoso de las sensibilidades que el tema provoca, proponiendo soluciones que nos permitan convertir nuestro problema energético en una oportunidad para el desarrollo tecnológico del país de manera sustentable.

En un tema que ha estado lleno de discusiones estériles, con posturas radicalizadas y sin sustento en ninguno de sus extremos, la mirada sistemática que aporta esta charla es de extrema utilidad para comprender las dificultades que se presentan al evaluar un proyecto de esta naturaleza, poniendo en orden los temas de principios, medioambientales y de procedimientos institucionales que han sido cuestionados y defendidos por uno y otro sector.

Si bien esta charla está dirigida a estudiantes de Ingeniería Eléctrica, creo que es un excelente aporte para quienes no se conforman con lo que les dicen y quieren saber de qué se trata en realidad esto desde el contexto eléctrico y qué se puede hacer para enfrentar la situación.

Lo más destacado de esta charla es la propuesta para convertir a Chile en un país que se haga cargo del tema energético potenciando la innovación tecnológica, utilizando los excelentes profesionales que tenemos para generar soluciones ambientalmente sustentables, sin necesidad de políticas estatales agresivas, las cuales no podemos aplicar sin un costo social demasiado elevado (al desviar recursos de temas sociales hacia los medioambientales) ni enormes proyectos ambientalmente controversiales.

Finalmente, quiero agregar que si usted no cree que en Chile tenemos la capacidad técnica de innovar tecnológicamente, está profundamente equivocado. Tenemos el capital humano y los conocimientos, sólo nos faltan políticas adecuadas, tanto estatales como privadas, para lograr grandes cosas. Y aún así Chile genera tecnología de altísimo nivel, pero como se aplican a industrias específicas como la minería, la gente no se entera.

Sin aburrir más, dejo el video que grabé, con la colaboración de un amigo, de dicha charla.

 

Son interesantes las visiones de distintos académicos e investigadores de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, que analizan con la mayor objetividad posible el tema. A pesar de aquello las conclusiones difieren, dependiendo de los aspectos que cada uno considera relevantes e incluso los antecedentes que manejan al respecto, cada uno desde su especialidad.

Destacados académicos e investigadores de la FCFM dan a conocer sus puntos de vista: Roberto Román, Rodrigo Palma, Marcelo Olivares y Ronald Fischer:

A continuación algunos extractos de sus opiniones:

Roberto Román: “Desarrollar el proyecto claramente favorece a las empresas involucradas, pero no favorece el desarrollo del país, no aumenta la seguridad energética y claramente no conducirá a costos de energía menores, pues la generación seguirá concentrada
en muy pocas manos… En resumen: se compromete el desarrollo del país y la ciudadanía en beneficio de un par
de empresas privadas”. Leer columna

Rodrigo Palma: “El proyecto hidroaysén no es estrictamente necesario, pero requiere de coraje y convicción para incursionar proactivamente en el Escenario 3, tomando los riesgos que todo cambio de paradigma requiere. Ciertamente, desde la academia me inclino por el escenario 3, entendiendo el desafío energético actual del país como una gran oportunidad para la innovación y desarrollo”. Leer columna

Marcelo Olivares: “Disponer de un SEIA con altos estándares técnicos y base científica, que aborde adecuadamente la incertidumbre en el marco de una consensuada política energética, ambiental y de recursos hídricos, es un requisito fundamental para que Chile, al igual que todos los países del mundo con potencial hidroeléctrico, pueda hacer uso de estos recursos en forma sustentable”. Leer columna

Ronald Fischer: “Hidroaysén tiene un factor de planta muy elevado, prometiendo un suministro estable y que no produce (salvo por la descomposición inicial de material orgánico sumergido) gases invernadero. En general, los desarrollos hidraúlicos en Chile tienen impacto visual, pero sus perjuicios ambientales son menores… Si deseamos reducir el impacto ambiental, es necesario alcanzar rápido el desarrollo, para así tener la capacidad de destinar recursos a proteger el medio ambiente”. Leer columna

Comunicaciones FCFM-U. de Chile.

Fuente: Beauchef al día

En ausencia de una política energética a nivel país para los próximos años, la planificación de la construcción de nuevas centrales eléctricas responde a criterios económicos asociados al mercado de la energía y al de los derechos de agua. Con respecto a la demanda eléctrica, las proyecciones difieren considerablemente según los supuestos considerados. En un extremo, es posible encontrar proyecciones que permiten concluir a cerca de la necesidad de expandir la oferta eléctrica, justificando así la construcción de HidroAysén y otros proyectos energéticos de gran escala, para no afectar el crecimiento económico de Chile. Como contraparte, otras proyecciones muestran que dada la composición actual de la matriz energética, no sería necesaria la construcción de las centrales en el sur de Chile si se implementan medidas para mejorar la eficiencia energética y fomentar el desarrollo de ERNC.

Por otro lado, el cambio climático global, la emisión de gases de efecto invernadero y el uso racional de los recursos, están siendo cada vez más importantes a nivel mundial. Ante este escenario, creemos ver cambios en la sociedad que hacen pensar que en un futuro, quizás no muy lejano, la forma usual de evaluar proyectos compatibilizará las consideraciones económicas con el concepto de minimizar emisión de gases de efecto invernadero o el consumo de energía. En este contexto, la aprobación de HidroAysén es un mal menor para revertir, en parte, la tendencia de introducir masivamente centrales termoeléctricas basadas en la quema de combustibles fósiles, particularmente carbón, como también evitar la construcción de centrales nucleares. No es sorpresa que todos los países que poseen un potencial hidroeléctrico considerable lo reflejen en la composición de su matriz energética. Más aún, tales países exhiben, en general, mejores índices de desempeño ambiental que aquellos que no poseen gran potencial hidroeléctrico.

El tipo y magnitud del impacto ambiental varía entre las distintas tecnologías disponibles. Las centrales termoeléctricas involucran la emisión de gases a la atmósfera, explotación, transporte y acopio del combustible fósil, contaminación de suelos, descargas al océano de las aguas de refrigeración y la consiguiente modificación de ecosistemas terrestres y acuáticos cercanos a la central. De igual forma, la operación de centrales nucleares incluye, además del riesgo de falla, descargas al océano de grandes caudales de refrigeración, el manejo y disposición de los desechos radiactivos, y la contaminación de suelos, traen consigo la alteración de los ecosistemas terrestres y acuáticos cercanos a la central. Por otro lado, las grandes centrales hidroeléctricas crean embalses artificiales, cambian los regímenes hidrológicos y sedimentológicos de los ríos, modifican las condiciones de hábitat de flora y fauna acuática y anfibia, y producen cambios en la calidad del agua bajo las centrales. Finalmente, las alternativas renovables no convencionales no están exentas de impactos ambientales. A modo de ejemplo, sólo en EE.UU. mueren al año del orden de 400 mil aves producto de turbinas de generación eólica. Obtener 2.500 MW de potencia instalada a partir de centrales mini-hidro requeriría disminuir significativamente el caudal de la gran mayoría de los ríos que aún no han sido intervenidos entre Santiago y Puerto Montt. Menos definida, existe una discusión a nivel mundial respecto de la posible toxicidad de los paneles solares, que los convertiría en desechos tóxicos al término de su vida útil. Lamentablemente, existe poca información sobre estos impactos acumulativos, porque los desastres ecológicos de pequeña escala no acaparan portadas de diarios y revistas como sí lo hacen mega proyectos o mega desastres ambientales.

Aunque reconocemos la importancia de mejorar la eficiencia energética e impulsar el desarrollo basado en ERNC, no podemos dejar de pensar que cerca de 65 mil GWh/año de energía producida para el Sistema Interconectado Central (SIC) provienen de la quema de combustibles fósiles. Si queremos prescindir de estas fuentes, debiéramos aceptar como una alternativa válida la construcción del proyecto HydroAysén, que aportaría al SIC un poco menos de un tercio de la energía producida actualmente mediante la quema de combustibles fósiles. Más aún, la discusión debería ser más amplia e involucrar el modelo de desarrollo que buscamos como país. ¿Es posible desacoplar el crecimiento del uso de energía con el crecimiento del PGB y del ingreso per cápita?¿Podemos coordinar políticas nacionales de desarrollo energético, protección efectiva de nuestro patrimonio ecosistémico y disminución de la pobreza? En este tipo de temas, el Estado no puede actuar de manera reactiva frente a la iniciativa privada.

No queda más que hacer un llamado para evaluar todas las alternativas existentes con la misma vara con que se evalúan las centrales hidroeléctricas.

Por: Alberto de la Fuente, James McPhee, Marcelo Olivares, Yarko Niño, Aldo Tamburrino, Ximena Vargas. Académicos Departamento de Ingeniería Civil-Recursos Hídricos, U. de Chile.

Artículo original disponible en Beauchef al día, con interesantes comentarios como el del Profesor Patricio Cordero:

Al comentar sobre energía nuclear no tomaron en cuenta la posibilidad de una planta nuclear basada en el torio. Si visitan

http://www.cec.uchile.cl/cinetica/pcordero/nuclear.html

verán a qué me refiero.

Acá un brevísimo resumen:

Con torio no existe punto crítico (recalentamiento espontáneo con exceso de radiación), como sí lo tienen el uranio y el plutonio. Esto, porque con torio no existen las reacciones automantenidas. Se dice que son reactores subcríticos. El diseño de una planta de torio requiere de un acelerador de partículas para mantenerlo andado.

El torio produce tan solo una insignificante fracción de residuos que deben ser manejados con mucho cuidado (visitar http://www.cosmosmagazine.com/node/348 ). No necesita ser refinado para su uso y es muy abundante en la naturaleza.

Noruega rechazó en un plebescito de 2006 tener una planta nuclear. Cuando, un año después se les explicó las características de una planta de torio, otro plebiscito (febrero 2007) ganó por un 80% la opción de construir una.

Varios países están estudiando construir plantas de torio, pero aun ninguna existe.

Los residuos del torio no sirven para hacer armas nucleares.

Hay un arte que pocos aprecian, que no está hecho de sonidos, pigmentos o piedras talladas, pero aún así es una oda a las fuerzas de la naturaleza. Hay un arte del cual soy artista, un artista novato pero artista al fin y al cabo. Puedo gastar meses preparando mi silenciosa sinfonía, seleccionando los instrumentos, entrenando a los músicos y construyendo el teatro que llevará grabadas las partituras.

Mi arte está destinado a descansar silencioso y oculto, quizás justo al frente tuyo, quizás en tu bolsillo, mientras toca incansablemente su silenciosa melodía.

Y así mis músicos ejecutarán su sinfonía, con mayor precisión que la más prestigiosa orquesta, pero tan sigilosa que ni notarás su presencia. Ese es el destino de mi arte, pues no está hecho de formas ni colores, sus partituras no expresan amor ni ternura, pero aún así puede hacer danzar a las fuerzas de la naturaleza de manera única, tan compleja que no cabe en mente alguna.

Soy el director de mi orquesta, orquesta de fuerzas naturales, que danzan y circulan en armonía, siguiendo mis partituras hechas de metal, ejecutando su melodía sin fin. Mi intención no es vanagloriarme, pues mi sinfonía no es más que un tímido canto, comparada con la que sostienes en tu mano. Sólo quiero que se valore lo que para muchos no tiene mayor importancia.

De polo a polo recorre el flujo de invisible viento, que hace resonar los instrumentos a través de las partituras y los músicos, vientos cargados de energía que se dividen en mil caminos, para finalmente reunirse tal como al principio. Contemplo con satisfacción mi obra, admiro el dibujo de las partituras y aunque no pueda oir la sinfonía, sí puedo decir que funciona.

Rodrigo Maureira 23-04-2011 20:11Hrs – 23:37Hrs.