Por estas fechas cercanas a las elecciones se habla mucho de la justicia social, los políticos prometen y prometen, intentan dar a entender que eligiéndolos a ellos nuestro país podrá llegar a ser desarrollado. Por otro lado la gente más humilde pide y pide que se mejoren las condiciones, pareciera que todos estuviéramos de acuerdo en lo que queremos pero curiosamente no pasa nada.
Recuerdo innumerables viajes en transporte púbico en que han subido señores con sus guitarras, cantando con todo el corazón canciones de protesta, intentando hacer ver la realidad del pobre, del que no tiene oportunidades, del que gana una miseria y que muchas veces se esconde detrás de la aparente modernidad y progreso de nuestra ciudad. Escuchar esas canciones siempre me causó impacto y un poco de recelo, nunca me gustaron aunque la lógica dice que es una causa loable, que es importante el bienestar del pueblo, etc.